Según informe de la Agencia de Noticias Hawzah, el Hojjatoleslam ostad Farahzad ha detallado, a partir de un hadiz del Profeta del Islam (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia), tres tipos de personas que no podrán contemplar su rostro luminoso en el Día de la Resurrección. Estos grupos incluyen a los consumidores crónicos de alcohol, aquellos que han desobedecido o herido a sus padres, y quienes omiten enviar bendiciones (Salawat) al escuchar el nombre bendito del Profeta.
En el Día del Juicio, el escenario donde se manifestará la realidad de la luz del Profeta, todos buscarán su intercesión y la dicha de contemplarlo. Sin embargo, los textos sagrados advierten que ciertas conductas actúan como un velo que impide este encuentro espiritual.
Según narra el hadiz, la amada esposa del Profeta le preguntó: «¡Oh, Mensajero de Dios! ¿Es posible que alguien sea privado de contemplar su rostro y su belleza luminosa en el Día del Juicio, siendo ese día el momento de la manifestación de su realidad?».
El Profeta (P y B) respondió que existen tres grupos que serán privados de tal encuentro:
- Los consumidores crónicos de alcohol (Daim al-Jamr): Aquellos que han persistido en el consumo de bebidas alcohólicas y han fallecido sin arrepentirse.
- Los desobedientes a sus padres (Aq al-Walidayn): Aquellos que han causado dolor a sus padres y han incurrido en su descontento y maldición.
- Quienes omiten el Salawat: Aquellos que, al escuchar su nombre bendito, no pronuncian las bendiciones sobre Muhammad y su familia (Allahumma salli 'ala Muhammad wa ali Muhammad).
Resulta profundamente reflexivo que el Profeta haya situado la omisión del Salawat al mismo nivel que dos de los pecados mayores (el consumo persistente de alcohol y el maltrato a los padres), lo que demuestra la importancia y la posición elevada que ocupa esta invocación en las enseñanzas islámicas.
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